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Con entusiasmo y compromiso las Escuelas de Formación Política y Ciudadana celebraron el cierre del ciclo de aprendizaje e intercambio este 2019. Cuarenta jóvenes de la zona Norte, Valle de Sula y Occidente, son la nueva generación de la décima edición de las escuelas que facilita el Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación, ERIC-SJ.

A través de siete módulos, los jóvenes recibieron contenidos y herramientas que aportan a renovar su pensamiento político, además de reforzar el liderazgo dentro de las organizaciones sociales, populares y en defensa de los bienes naturales y territorios.

De forma innovadora y como parte de una formación integral, este 2019, se iniciaron prácticas agroecológicas, vinculadas al cuidado de la tierra y la siembra de árboles frutales y maderables, en búsqueda de la conexión entre el ser humano y la madre tierra.

“Es un proceso donde uno se forma, aprende y toma convicción. Fuerza de seguir luchando para mejorar el país y transformar el sistema actual”, dijo Luis García, representante Maya-Chortí y de la Coalición ambientalista de Copán.

Una vez por mes los chavos y las chavas recibían un módulo que les permitió introducirse en lecturas, análisis, debates e intercambio de vivencias con otros jóvenes de distintas organizaciones, espacios y lugares. Todos con el objetivo de reforzar sus conocimientos y vivencias de cara a convertirse en promotores de cambio y esperanza en sus regiones.

Mercy Ayala del Equipo Dinamizador de las Escuelas de Formación, considera que esta apuesta por la juventud parte de la necesidad de formaciones que fomenten el pensamiento crítico. “Se espera que los jóvenes egresados de este año, junto a las ediciones anteriores, puedan encontrarse y articularse para crear propuestas y debatir la situación política y social y ver cómo se contribuye a este país deteriorado y sin esperanza”.

Los contenidos de la formación aportaron en el fortalecimiento de las capacidades de liderazgo, análisis y desarrollo de jóvenes comprometidos con la ética y la política.

Contenidos de formación

La Escuela inicia con un proceso de conocerse a sí mismo como persona, como sujeto, para des-construir patrones machistas en una sociedad patriarcal como la hondureña. Los jóvenes se internan en el aprendizaje de las relaciones de género y nuevas masculinidades. Se avanza al reconocimiento de la debilidad estatal existente y la necesidad de repensar lo público como espacio de reivindicación de derechos. En ese marco los participantes reflexionan sobre las diversas culturas e identidades de los pueblos originarios. Esta base de conocimiento permite definir términos como democracia y derechos humanos y debatir sobre la institucionalidad.

Ninoska Molina, una de las jóvenes egresadas, originaria de la ciudad de El Progreso, Yoro, dijo que, este espacio de reflexión permite conocer cómo desde la formación se puede creer y trabajar en conjuntos para la transformación de la realidad agónica en la que vive Honduras.

Desafíos

Después de 10 años impulsando las Escuelas de Formación, el ERIC-SJ tienen enormes desafíos. Uno de los más importantes es dar continuidad al proceso de formación de los jóvenes y aportar a su accionar en la sociedad, dijo Gustavo Cardoza, facilitador del módulo de Interculturalidad.

En Honduras el 53% de la población es joven. Muchos de ellos excluidos del sistema educativo, laboral y hasta cargan con el peso de ser las principales víctimas de la violencia e inseguridad. Espacios como las Escuelas de Formación Política Ciudadana, sigue siendo un canal de conocimientos, esperanza e intercambio de las diversas juventudes, esas que hacen convencer que la alegría y rebeldía en tiempos de crisis, son inmensamente necesarias.

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