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La pandemia COVID-19 nos obliga a reflexionar juntos para repensar la sociedad que hoy necesitamos. El encierro está generando una diversidad de cambios, tanto en las personas como en las instituciones, por lo que conviene tener algunos criterios éticos para ubicar aquellas rupturas episte- mológicas que vienen a ser una oportunidad de hacer surgir lo nuevo, para una sociedad más justa y reconciliada.

En este número de aurora, recuperamos de lo nuevo que está surgiendo en la sociedad, la Iglesia y la Compañía de Jesús, intuiciones y experiencias que ayudan a imaginar nuevas epistemologías, surgidas desde el dolor de la pandemia, que harán posible una nueva convivencia.

Se nos habla, entre otras, sobre las rupturas que genera la pandemia en las vidas de las personas desde el psicoanálisis, la filosofía política, la sociolo- gía y la teología; la interconexión del todo en “la casa común” como nuevo paradigma; el cambio de un horizonte centrado en el desarrollo económico individual, hacia uno movido por la necesaria fuerza del cuidado en la di- versidad y en la inclusión como camino; la sustitución de un Estado obsole- to para responder a las emergencias, por uno que tenga como centro la vida digna, con todo lo que la hace posible; la transformación de las estructuras patriarcales, las asimetrías y los roles preestablecidos, por una cultura del cuidado mutuo y la escucha del otro diferente; la urgencia de la necesidad de acompañar y dejarnos contagiar por la esperanza de los jóvenes; y, también, se nos habla de la necesidad de renovar la “caballería ligera” de la Compañía de Jesús, para seguir reconstruyendo la “a-normalidad subversiva” que inició Jesús de Nazaret y que llamó “Reino de Dios”.

Se trata de un número para leerse en actitud orante, en lectura pausada para dejarse tocar por el Espíritu que abre puertas y ventanas para sanar de raíz nuestras enfermedades.

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