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Entramos al periodo electoral, sin duda el más conflictivo y polémico de la historia reciente hondureña. Recordemos que el problema fundamental de Honduras sigue siendo la narco dictadura liderada por Juan Orlando Hernández y su círculo de criminales. Cualquier escenario que conduzca a recuperar el país pasa por nuestra presión por que salga de inmediato. La presión social y el proceso electoral son dos luchas complementarias, como lo establecemos en este Manifiesto Público número 48:

1. – Denunciamos las nuevas reformas de orden fiscal a la Ley Orgánica de las Zonas Especiales de Desarrollo, ZEDEs. Es un acto ilegal el procedimiento de la votación en el Congreso Nacional, pero es por igual un atentado a la soberanía nacional y a las arcas del Estado porque se aprueban exoneraciones fiscales en un país miserable y con la mayor concentración de riqueza de la región centroamericana. Más que una propuesta innovadora, esta modalidad de ZEDE parece una guarida para lavadores de dinero, de corrupción y narcotráfico. Condenamos este nuevo zarpazo a la Soberanía Nacional y exigimos la derogación de la Ley orgánica de las ZEDEs y de las reformas constitucionales que le dan vigencia. Al tiempo hacemos un llamado nacional a organizar y coordinar la resistencia contra esta aberración jurídica que permite la entrega de Honduras al mejor postor.

2.- A pesar de que las alianzas que definen el actual proceso electoral no son alianzas visibles y favorables a los movimientos sociales, reafirmamos nuestro llamado a todos los actores políticos y sociales a buscar una alianza política que no se reduzca a lo electoral, ni a intereses de cúpulas. Esta alianza debe fortalecerse con propuestas trabajadas por diversos sectores sociales, que recojan las demandas de las mayorías y promuevan la participación activa de las comunidades y sus luchas. Ante la narco dictadura, la unidad es el único camino.

3.- Respaldamos el posicionamiento de la Coordinación inter diocesana que incluye a las Diócesis de Juticalpa, Trujillo, La Ceiba, San Pedro y Choluteca, compartimos la necesidad de promover acuerdos socioeconómicos, ambientales, políticos, jurídicos e institucionales en el marco de la construcción de propuestas alternativas, y hacemos nuestras sus palabras: “Proponemos una alianza que: Convoque y una las diversas expresiones de fuerzas y liderazgos reconocidos por el pueblo para construir una propuesta de país viable que responda a las grandes mayorías. Este proceso debe conectarse y responder a las organizaciones de base que se juegan la vida, la defienden y la promueven desde sus realidades territoriales”.

4.- Entramos a la temporada lluviosa y las comunidades del valle de Sula siguen en riesgo, con los bordos de los ríos dañados o destruidos, elevamos el clamor y exigencia de las comunidades sobre la reparación y construcción inmediata de los bordos del río Guaymón, río Ulúa, río Chamelecón y sus canales de alivio, y el dragado de los tres ríos. De qué vale que vociferemos por alianzas y logros políticos electorales si miles de familias están amenazadas de inundarse anta negligencia de un régimen que prefiere hacer negocios con hidroeléctricas que proteger la vida de las comunidades del Valle de Sula.

Honduras, 27 de mayo de 2021


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